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martes, 21 de enero de 2014

10 cosas que tienes que hacer antes de emprender

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Hoy he comenzado a impartir una nueva edición del curso “Atrévete a Emprender”, organizado por el Servicio de Empleo de la Universidad de Huelva y cuyo objetivo es animar a los estudiantes y titulados universitarios a ejercer por cuenta propia, trabajando las aptitudes y actitudes del buen emprendedor/a y ofreciéndoles recursos y herramientas para que sea más fácil el camino hacia el autoempleo.

Me ha llamado mucho la atención el tipo de alumnado que tengo en esta edición. Más de la mitad han terminado o están terminando Administración de Empresas. Aunque puedas pensar que es la titulación que más “te pega” como alumnado de este curso, siempre ha sido todo lo contrario. Administración de Empresas siempre ha sido una carrera con gran salida laboral, siendo más habitual encontrarme con alumnos de Magisterio, Trabajo Social o Enfermería (la gran masa de los estudiantes de la UHU) que realmente han sido o son los que mayores dificultades tienen para encontrar un empleo.


Hemos trabajado la motivación al autoempleo y hemos visto palabras clave que definen al emprendedor (hasta 60 enumeradas). Hemos incidido en la cultura emprendedora, algo fundamental que debe llevar consigo el emprendedor. Aquí quiero darte algunos requisitos que creo que debes reunir antes de lanzarte hacia el autoempleo de forma profesional:

1. Asegúrate de que eres un experto en la actividad que vas a emprender

Este status lo obtienes de la formación y la experiencia acumulada, rematada con formación especializada que al final va a ser lo que te haga diferente del resto. Tienes que estar seguro de nadie sabe más que tú en ese campo en un entorno concreto (ciudad, pueblo, zonas de la ciudad, barrio), que te permita competir con otras empresas o profesionales similares con claras opciones de hacerte con una porción del mercado suficiente y evolucionar.

2. Ten una buena agenda de contactos

Contar con una buena agenda de personas que puedan ayudarte en el proceso de creación de una empresa o en los primeros pasos como profesional independiente es muy importante, y más aún cuando ya has comenzado la actividad. Personas que nos solucionan problemas, nos ponen en contacto con clientes, con proveedores fiables o con empleados de la administración pública que nos evitan hacer colas innecesarias o innumerables llamadas telefónicas. Una vez me dijeron: “eres tan importante como contactos tienes”. ¡Qué gran verdad! Cuantos más años pasan más razón le doy.

3. Consigue la confianza y el apoyo de los que te rodean

Es realmente complicado que tu entorno más cercano te apoye en la decisión de trabajar por tu cuenta. Pero hazles sólo el caso justo. Si estás convencido de lo que quieres hacer porque es tu pasión y has encontrado ahí una gran motivación para trabajar, busca el asesoramiento y consejo de profesionales y de personas que ya han pasado por lo mismo que tú quieres pasar. Nuestro entorno cercano suele estar muy influido por la escasa cultura emprendedora de este país. Seguramente tu padre y tu madre querrán que estudies unas oposiciones o que te contraten en una empresa donde pases el resto de tus días. ¡Eso ya no existe! Es algo residual hoy en día. Hacen falta emprendedores y empresas que generen riqueza y empleo de verdad con un trabajo mucho más productivo y eficiente. El apoyo de tus familiares y amigos puede ser crucial para la buena marcha de la empresa, sobre todo antes las dificultades que se presenten. Por eso debes hacer lo posible para que vean que eso es lo que quieres hacer porque es tu pasión.

4. Cuenta con los partners adecuados para iniciar tu aventura

Además de ti, casi seguro vas a necesitar a más gente a lo largo de tu camino emprendedor, de forma permanente o puntual. Es crucial que tengas controlado esto puesto que desde el momento en el que inicies la actividad vas a tener que trabajar con ellos y formar un auténtico equipo. Cuidado con la elección de los amigos. Si sale bien, perfecto. Pero si sale mal, puedes perder tu idea de negocio y a tu amigo. Intenta trabajar con profesionales expertos, porque además van a ofrecer mayores garantías de éxito al producto final.

5. Dispón de una cartera de clientes previa

Es muy habitual que el origen de una empresa o del alta como autónomo sea la continuación de una actividad económica que ya estábamos desempeñando con “clientes”, pero a modo de prueba o regulado de otras formas. Crear una empresa sin contar con clientes a los que ya les has prestado servicios o vendido productos es sinónimo de falta de ingresos y liquidez durante un buen puñado de meses, lo que puede desembocar en el cese de la actividad.

6. Obtén la mayor información posible sobre el sector

Existen numerosos libros, medios digitales, redes sociales, prensa especializada, centros de apoyo al emprendimiento, etc. que disponen de una gran cantidad de información actualizada sobre el sector económico en el que vas a trabajar y que van a ofrecerte un concepto más o menos amplio de tu competencia, de lo que demanda el mercado, de la mejor forma de comercializar el producto y un sinfín de información y recursos que van a hacerte más fácil el comienzo de una actividad empresarial con mayores garantías de éxito. Debes ser curioso e investigador.

7. Infórmate sobre los aspectos legales, laborales, tributarios y de otros campos básicos

Debemos conocer si queremos trabajar como profesional independiente (freelance) o crear una empresa; qué tipo de empresa queremos constituir; qué relación debo tener con la Seguridad Social; por qué leyes y normas me tengo que regir; cuáles son los impuestos, tasas y precios públicos que tengo que satisfacer; cómo debo gestionar los datos de los clientes; etc. Los centros de apoyo al emprendimiento y al autoempleo oficiales son a menudo la mejor opción. Pero no está de más acudir a un par de centros más para que te completen la información o te den otro punto de vista. La forma de tributación, por ejemplo, puede hacerte decidir por otro tipo de negocio que tenga mejores ventajas fiscales.

8. Reúne los recursos materiales y financieros básicos

Para una empresa de servicios, contar con un portátil con buena conexión a internet puede valer para comenzar. Asegúrate de que dispones de los materiales o materias primas necesarios y de una pequeña inversión inicial que te permita cubrir los primeros gastos. Mayor esfuerzo tendrás que hacer si tu empresa es una industria o fabricas algo (aunque sea de forma manual), para lo que tendrás que hacer una mayor inversión en instalaciones, maquinaria, equipos tecnológicos, herramientas, etc. Las empresas de servicios vía internet suelen ser las más baratas de constituir.

9. Ten disciplina y realiza sacrificios

Si vas a emprender una actividad tienes que diseñar un plan de trabajo, donde incluyas trabajo técnico (de oficina) y reuniones (para captar clientes, proveedores, partners, financiación, etc. Si eres capaz de fijarte un horario propio de trabajo y saber cuáles son las prioridades en tu día a día, tendrás mucho ganado. Si trabajas en casa, intenta mantener ordenada tu mesa de trabajo, vestirte como si fueras a salir a la calle y aislarte de distracciones. ¡Estás trabajando y poniendo en juego tu futuro! Seguramente no vas a poder seguir haciendo algunas de las cosas que te gustan (al menos deberás hacerlo en menor medida) porque vas a tener que trabajar muchas horas y pensar más. Pero ¡ojo!, también deja espacio para ti. Vete a correr o a jugar al pádel. Te ayudará a despejar la mente y afrontar el trabajo con mayor claridad de ideas y energías. Y si es una actividad donde te reúnes con más personas, mejor, así haces networking.

10. Revisa tu reputación online

Antes de comenzar a difundir que estás emprendiendo un negocio, revisa tu reputación en internet. Simplemente busca en Google tu nombre completo entre comillas respetando tildes y echa un vistazo a lo que se dice de ti. Si no te gusta, puedes arreglarlo. Elimina lo que sea eliminable. Actualiza tus redes sociales con información profesional. Deja un poco de lado tu perfil más ocioso. Ahora no es el momento de que la gente te diga lo guapo o guapa que eres o que te pregunten por las fotos publicadas del último viaje que has hecho. Configura perfiles profesionales, sobre todo en Linkedin, y asegúrate de que proyectas una imagen de un profesional que está emprendiendo una actividad y que ha venido para quedarse y triunfar.

Así que ya sabes, antes de continuar con tu aventura como emprendedor, será mejor que revises todos estos apartados. ¡Ánimo!

martes, 19 de noviembre de 2013

Desafíos del Empleo 2.0 en las Jornadas Huelva 2.0

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Esta tarde me he estrenado en Huelva 2.0, unas jornadas que cumple este año su quinta edición y que tiene como objetivo ser un punto de encuentro entre todas las personas que amamos la web 2.0 y las redes sociales como herramientas de trabajo en nuestro día a día.

Me ha tocado hablar sobre empleo. Concretamente sobre “Desafíos del Empleo 2.0”. El tiempo era limitado para todos: 20 minutos más 5 de preguntas del público. Lo cierto es que me he sentido muy cómodo en la Gota de Leche, lugar donde se está celebrando el evento, dependencia del Ayuntamiento de Huelva. Las sensaciones han sido muy buenas y varias las preguntas y comentarios vertidos desde el patio de butacas.

Comparto el enlace de las jornadas y la presentación de mi ponencia que está alojada en Slideshare.




lunes, 21 de octubre de 2013

Seis tipos de usuarios en Linkedin y sus interrelaciones

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Es habitual oír a no usuarios e incluso a usuarios de Linkedin preguntar: ¿Pero de verdad se encuentra trabajo en Linkedin? ¿Realmente sirve para algo si soy un pequeño empresario? Particularmente no me han ofrecido nunca empleo, puesto que afortunadamente he estado empleado todos estos años. Pero sí he recibido numerosas propuestas de cooperación empresarial a lo largo de los últimos años para realizar proyectos muy interesantes. Sí conozco casos en los que empresas y profesionales se han dirigido a desempleados interesándose en ellos. Por tanto la respuesta es sí.

Quizá ayude a responder a esta pregunta saber diferenciar entre los diferentes tipos de usuarios que podemos encontrarnos en esta red social y profesional. Y siempre teniendo en cuenta que esto no es un portal de empleo como Infoempleo o Infojobs.

Tipos de usuario:



1. Desempleado/a en búsqueda de empleo

Suelen tener un perfil universitario, en muchos casos con posgrados realizados, que desean encontrar un empleo cualificado que esté relacionado con su formación y sus expectativas profesionales. En una primera fase, tras completar más o menos el perfil, comienzan a buscar ofertas de empleo en el buscador y descuidan otros apartados como los grupos o las aptitudes.

2. Empleado/a en búsqueda de nuevas oportunidades laborales en otras empresas

Normalmente tienen un perfil muy completo y cuidado, con participación más o menos activa en varios grupos, con recomendaciones y con aptitudes validadas. La interacción con otros usuarios y empresas es mayor. La comodidad de encontrarse empleado puede causar en muchos casos una menor frecuencia de entrada a Linkedin, a pesar de no encontrarse del todo a gusto en su puesto de trabajo. Aunque esto se compensa con una importante interactividad cada vez que visitan esta red social.

3. Emprendedor/a en búsqueda de colaboradores e inversores

Es un tipo de usuario que tiene muy claro lo que quiere de Linkedin aunque no muy bien cómo lograrlo. Necesita visibilidad y ganarse la confianza de otras personas que confíen en su proyecto, sobre todo inversores que apuesten por su idea y también colaboradores que le ayuden a desarrollarla. Tienen una actividad importante en grupos relacionados con el sector de su actividad y ansias de multiplicar su red de contactos (todo el mundo es interesante y nunca se sabe quién me puede facilitar lo que busco). Precisamente suelen pecar de ansiedad y dar pasos en falso.

4. Reclutadores/as

Aquí nos encontramos quizá con los mejores clientes de Linkedin: los reclutadores. Son los que suelen adquirir la cuenta Premium por las prestaciones que le ofrece a la hora de realizar un proceso de selección. Normalmente son usuarios avanzados que conocen muy bien la red social y que la utilizan como herramienta de trabajo observando perfiles de profesionales afines a los puestos de trabajo de sus empresas. Su objetivo es contratar al mejor candidato posible mediante un proceso de selección de comienza mucho antes de la necesidad de cubrir el puesto de trabajo.

5. Empresarios/as, directivos/as y profesionales prestigiosos/as

No tienen inquietudes laborales pero sí de desarrollo profesional y de desarrollo de la empresa. Buscan lograr contactos estratégicos y la máxima visibilidad. Saben que son perfiles muy buscados por los desempleados y por los profesionales del sector. Se mueven en la élite y se exponen como expertos. Esta condición conlleva en numerosas ocasiones a ofrecimientos como conferenciantes, propuestas para impartir formación o para participar como experto en diferentes iniciativas empresariales o sociales. En este caso, Linkedin juega un papel crucial en la consecución de importantes ingresos extra. Además es el colectivo donde podemos encontrar más inversores.

6. Pequeños/as empresarios/as y freelances

Fundamentalmente buscan clientes. Al igual que los emprendedores, no tienen reparos en aceptar todas las invitaciones de conexión que les llega y su pretensión es lograr una red de contactos lo más grande posible. Lo que quieren es vender sus productos y servicios y a menudo descuidan la función solidaria con su red de contactos de aportar valor y no sólo emitir mensajes promocionales.

viernes, 12 de abril de 2013

¿Por qué debe contratarme una empresa?

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Lamentablemente, hay millones de españoles en la actualidad buscando de forma más o menos activa empleo. Una inmensa mayoría lo hace enviando su curriculum a decenas de empresas, casi sin selección previa y muchos sin cuidar como deben la apariencia y el formato de su curriculum. Una gran cantidad de ellos complementan su búsqueda activa con cursos en temáticas específicas que teóricamente están ahí porque el mercado laboral lo está demandando. Más o menos, nuestro entorno más cercano sabe que estamos buscando empleo, aunque seguramente no estamos desarrollando y sacándole jugo a una buena red de contactos. El resultado en muchos casos suele ser la desesperación ante la no consecución de un empleo.

Pero pensemos ahora en el empresario. Tendemos a pensar en esta figura como una persona reacia a gastarse dinero en personal porque no quiere dejar de obtener buenos beneficios y que explota a sus trabajadores al máximo aun a sabiendas que necesita ampliar su plantilla o reducir la carga de trabajo de los que ya trabajan en su organización. Sin embargo, hay un gran número de pequeños y medianos empresarios a los que les encantaría poder contratar a más gente, aunque sólo sea por un acto de satisfacción personal o de responsabilidad social corporativa. Pero no pueden porque no tienen carga de trabajo, no tienen recursos económicos o no tienen tiempo para iniciar un proceso selectivo.


Ante este panorama, podemos imaginarnos lo que hace un empresario cuando le llega un curriculum por correo electrónico o en papel. En el mejor de los casos lo archivará en su correo o en una carpeta. Entonces, ¿cómo podemos llamar la atención del empresario y al mismo tiempo que vea la necesidad de contratarnos? La respuesta es fácil:

1. Elige bien la empresa en la que te gustaría trabajar.

2. Haz un estudio profundo de su actividad empresarial investigando en Google y redes sociales como Linkedin o Twitter, e intenta contactar con personas que ya trabajan allí para obtener más información.

3. Detecta necesidades en la empresa en alguna de estas dos direcciones: reducción de gastos o incremento de los ingresos.

4. Analiza cómo podrías ayudar a la empresa a conseguir estos objetivos implícitos de cualquier organización.

5. Diseña un plan para lograr el objetivo adaptado a tus capacidades. Puede ser en la generalidad de la empresa (reducción de los gastos de material fungible) o en algún área específica (reducción de gastos de desplazamiento y dietas del departamento comercial o desarrollo de un nuevo producto que ya demanda el mercado).

6. Consigue una entrevista con el/la gerente de la empresa para presentarle el plan. Es bueno comunicarle que sólo te hacen falta 10 minutos y que es una propuesta para mejorar el beneficio de la empresa.

7. Tómate la entrevista como si presentaras un plan de negocio a un posible inversor. Viste adecuadamente, cuida tu lenguaje corporal y, sobre todo, expresa tu plan con claridad y pasión. No olvides explicarle los beneficios que podría obtener con su incorporación en la plantilla en comparación con los gastos que supondría tu contratación. Éste es el momento clave ya que debes crear una necesidad real en el empresario.

8. Haz una despedida amable y agradece su tiempo. No olvides entregarle una tarjeta de contacto. Si no la posees, tus datos deben aparecer en algún documento que le hayas entregado. Antes de salir expresa tu deseo por volver a hablar con esa persona y ampliar la información o resolver dudas si lo necesita.

En definitiva, se trata de llevar el procedimiento de un emprendedor cuando presenta su proyecto a inversores, clientes y proveedores al procedimiento de la búsqueda de empleo por cuenta ajena.

Por cierto, tus perfiles en redes sociales los tienes ya preparados por si entra este empresario, ¿verdad?

lunes, 11 de febrero de 2013

Mamá, ¿oposito o emprendo?

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¿Os acordáis de hace unos años cuando teníamos decenas de amigos y conocidos preparando oposiciones? Ser empleado público ha sido (y aún sigue siendo) el trabajo soñado por millones de personas en España. El negocio de las oposiciones ha movido muchísimo dinero: tasas para acceder al examen, academias, preparadores particulares, papelerías. Si me apuro, incluiría cafeterías, kioskos y gasolineras, entre otras, de forma indirecta por los desplazamientos y descansos en las aulas de preparación.


Pero todo eso pasó a la historia. Sobran funcionarios. Las ofertas de empleo público se han minimizado. Incluso algunas se han suspendido, como es el caso de las pruebas de acceso para los profesores de secundaria en Andalucía. Miles de estudiantes, universitarios y no universitarios, habían proyectado a medio plazo prepararse unas oposiciones. Muchos decidieron o han decidido continuar pese a que está más difícil que nunca. Otros tantos han desistido buscando otras posibilidades laborales o, al menos, han aplazado en el tiempo presentarse a pruebas para ser funcionario.

Nos quedan tres opciones si desechamos las oposiciones: trabajar por cuenta ajena con contrato laboral, trabajar de forma particular sin estar dado de alta en la Seguridad Social (clases particulares, diseño web e imagen corporativa, servicios de peluquería, etc.) o emprender y constituir una empresa. Claro, que el trabajo por cuenta ajena es el gran problema de este país, dado que las empresas no tienen recursos para contratar a nuevos empleados entre otras cosas porque su mercado está cubierto por el personal del que disponen.

Hagamos una reflexión. ¿Cuánto tiempo existe entre el inicio de la preparación para unas oposiciones hasta que finalmente se consigue la plaza (en el mejor de los casos)? Y por otro lado, ¿cuánto tiempo es necesario para emprender una actividad empresarial y conseguir obtener ingresos suficientes para obtener al menos un sueldo mensual estable? En ambos, evidentemente, depende del caso. Pero en el primero lo normal es que transcurran entre 4 y 6 años para conseguir una interinidad y para conseguir ser funcionario de carrera entre 2 y 6 años más (siempre teniendo en cuenta que depende esfuerzo del opositor/a y la suerte que también juega). En el segundo caso, el del emprendimiento, desde que concebimos la idea de negocio posiblemente tardemos entre 1 y 2 años para registrar la empresa y comenzar a operar en el mercado, pero el riesgo es mucho mayor que en el caso de las oposiciones: no tenemos asegurado el éxito permanente (siendo funcionario lo que se logra es la estabilidad laboral) y tampoco nos asegura nadie que vayamos a conseguir el éxito a las primeras de cambio. En este punto reproduzco unas de las frases que siempre llevo conmigo: el éxito se construye a base de fracasos.

Entonces, ¿qué hacemos? ¿Qué camino tomamos si no hay empleo por cuenta ajena, las oposiciones están muy complicadas y ser empresario es una aventura? La decisión es muy comprometida. Es un dilema. Pero hay un caso en el que está clarísimo el camino a tomar. ¿Crees que tienes un hobby que puede convertirse en un negocio? Entonces emprende. No hay mejor trabajo que el realizado por cuenta propia en algo en el que nos sentimos plenamente realizados porque es nuestra afición y a lo que hemos dedicado ya muchas horas de nuestra vida. Ya tienes grandes conocimientos del sector y sobre cómo funciona el mercado, seguro que ya tienes contactos para hacerte un hueco o cooperar con ellos y amigos con quienes poder probar la utilidad de tus productos o servicios.


Si es tu caso, piensa, reflexiona, pasea por la playa, el campo o con tu perro, coge un folio en blanco y el bolígrafo que más te guste y comienza a anotar todo lo que se te ocurra. Ordena las ideas y subraya las necesidades que tienes de recursos humanos, financiación, inversión, difusión, elaboración del producto o servicio, etc. Apóyate en tu familia y amigos. Te aseguro que cuando termines este ejercicio, que requiere de tiempo e investigaciones previas, sentirás ansias de continuar con el proyecto. ¡Eso no puede quedar en un cajón o en el cubo de la basura!

Ahora haz un segundo ejercicio mental. Imagínate dentro de… 7 años. Imagínate trabajando por cuenta propia, en un local o desde casa, con flexibilidad horaria, sin limitación de sueldos ni vacaciones, con decenas y decenas de nuevos contactos que seguro te supondrán muchas cosas buenas, y donde tú manejas el barco. Ahora piensa en lograr ser funcionario, con un buen sueldo y estabilidad laboral, pero sin la flexibilidad, la libertad de no tener jefes para quien trabajar y rendir cuentas, y sin tener limitado el sueldo independientemente del esfuerzo que hagamos durante nuestra vida laboral.

Y si no tienes un hobby definido, puede que tengas una gran experiencia del sector laboral en el que has trabajado durante años. También es un buen punto de partida para emprender, aunque eso sí, te costará más trabajo porque realmente no tienes esa pasión por lo que haces. Lo que ocurre es que en la mayoría de las ocasiones conocer bien un tema da mayor fiabilidad al proyecto que la pasión sin experiencia.

Concluyendo. Si no tienes altas expectativas laborales por cuenta ajena, piensa seriamente en el autoempleo. Cursos y atenciones personalizadas no te van a faltar. Y a pesar de que no recibimos todo el apoyo que merecemos de las administraciones públicas (pagamos demasiados impuestos y no pagan a tiempo las ayudas, entre otras cosas), si la idea es buena y se es perseverante al final consigues el éxito. ¿Sabes que dicen que se necesitarían en España al menos un millón de empresas para salir de la crisis?


Si la financiación es un obstáculo, piensa en todo el dinero que te gastarás en aprobar unas oposiciones y conseguir plaza: tasas, temarios, academias, papelerías, gasolina, etc. Por no hablar del sacrificio diario de meterse en una habitación durante horas y horas saliendo sólo para comer y dormir. Tal y como está el patio, prefiero emprender mil veces a estudiar unas oposiciones. Se tarda mucho menos en obtener ingresos y, aunque no te aseguran el éxito durante toda tu vida laboral, ni te imaginas lo alto que puedes llegar a volar (hablo de ingresos, prestigio, contactos, creación de riqueza y empleo). Piensa que todas las personas que trabajan por cuenta ajena lo hacen gracias a que alguien se aventuró y creó una empresa. ¿Realmente es más interesante estudiar oposiciones que emprender? Piénsalo. Lo que necesitas es ser valiente y decirle a tu madre: mamá, voy a emprender un negocio.

miércoles, 6 de febrero de 2013

Y después de trabajar, a ganar dinero

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Ya lo comentaba en mi anterior post. A día de hoy existen muchísimas opciones de ganar dinero realizando diferentes actividades, pero lamentablemente ninguna de ellas nos da un sueldo realmente bueno para vivir desahogadamente. Tras los continuos recortes en la administración pública y en el sector privado (por no hablar de los despidos o no renovaciones de contrato), hay muchísima gente que ha tenido que cambiar su ritmo de vida. Personas que tenían sueldos superiores a los 1.500 euros netos mensuales ven ahora como les han quitado alguna paga extra o le han reducido el suelo hasta en un 35%.


¿Qué hacer ante esta situación en la que nos encontramos? La que moralmente deberíamos tomar es echarnos a la calle todos los afectados y clamar por una administración justa que realmente vele por los intereses de los ciudadanos a los que representan, y que el dinero vuelva a tomar el cauce que debe tomar, dando posibilidad a autónomos y pymes de acceder a préstamos y créditos a la vez que se les reducen los gastos mensuales (excesivos) y hacer que fluya el dinero aumentando el consumo, dinamizando la economía y creando riqueza y empleo.

La otra opción es "buscarse la vida", opción que tomamos muchos al ver que enfrentarse a los políticos es toparse contra una enorme pared. Aunque todos en mayor o menor medida hemos protestado por la situación del país e incluso hemos hecho huelga o asistido a manifestaciones, al final sabemos que en la economía hay ciclos (aunque este es demasiado largo) y que tarde o temprano volveremos a una época de bonanza en la que espero que hayamos aprendido todos de los errores del pasado, aunque sea un poquito. Mientras tanto, cada uno intenta conseguir ingresos adicionales a las nóminas muy mejorables que tenemos.

Y es que las repercusiones sociológicas que está teniendo la crisis en la familia son muy evidentes y graves. Pensemos en una pareja con hijos que vive felizmente en su hogar sabiendo que en casa entran dos sueldos aceptables que mantienen a la familia. Pensemos además que se trata de empleos de 7 u 8 horas diarias de lunes a viernes, con jornada continua o partida. ¿Así éramos antes verdad? El resto del día y el fin de semana lo dedicábamos a estar con la familia o con la pareja para salir a hacer visitas, comprar, ir a restaurantes, a la playa, hacer deporte o simplemente a estar en casa viendo la televisión o interactuando en internet.


Hoy el panorama en muchos hogares españoles es diferente. Personas que han visto reducir sus nóminas en varios cientos de euros de golpe, ahora tienen que sacrificar parte de su tiempo libre para conseguir dinero extra. Y la principal víctima es la familia. Conozco muchos casos de parejas en las que el hombre o la mujer están trabajando los fines de semana sirviendo en caterings, arbitrando 2 ó 3 partidos de fútbol cada fin de semana, impartiendo cursos o desarrollando una pequeña tienda virtual en internet esperando obtener los ingresos que les prometen en el curso y las charlas que han recibido. Y esto se traduce en más tiempo de trabajo y menos tiempo para otras cosas.

Pero no sólo se ve afectada la familia, que es quien lo sufre más por la disminución de la comunicación en la pareja y con los hijos por el poco tiempo libre del que disponemos ahora. También lo sufre nuestro cuerpo. Otra de las grandes víctimas de este gran problema son los gimnasios. Los que pagaban la mensualidad pero no iban porque realmente no les apetecía aunque habían conseguido hacer las paces con su conciencia, han encontrado la excusa para darse de baja en el centro con la crisis y el aumento del tiempo a dedicar a seguir trabajando. Y esto conlleva a que se hace menos deporte y nos cuidamos menos. Eso sí, las calles siguen llenas de gente andando, corriendo y montados en bicicleta, pero seguramente les gustaría tener tiempo para hacerlo más frecuentemente (pensemos en que hay muchas personas jubiladas y en desempleo que tienen ese gran hábito de darle movimiento al cuerpo y tiempo para hacerlo).

Uno de los pocos datos positivos de este último año ha sido aumento del número de autónomos en España. ¿Pero a qué se debe? Muchos convendréis conmigo en que en gran parte el motivo es la escasez de trabajo por cuenta ajena que ha llevado a muchos a la desesperación y a aventurarse a iniciar un negocio con más o menos formación y experiencia. Aunque España no es de los países donde más fácil es comenzar una actividad empresarial, lo cierto es que es usual ver nuevos negocios que abren y cierran en cuestión de un par años e incluso meses. Estamos dando palos de ciego por una sencilla razón. En España no hay cultura emprendedora. O al menos, los avances que se han hecho no terminan de dar sus frutos. Esto deriva a gastar muchísimo tiempo y energías en iniciar actividades que nos ilusionan pensando en que nos darán mucho dinero en poco tiempo, pero que realmente no hacemos del todo bien porque no solemos tener esa formación ni la experiencia del fracaso empresarial. Los principales perjudicados: de nuevo la familia y nuestra salud.

Por eso queridos lectores, si realmente queremos emprender una actividad empresarial o dedicar horas extras a trabajar por cuenta ajena de forma puntual, más vale que centremos nuestros esfuerzos en aquello que más nos interesa, es decir, lo que más ingresos nos aporta teniendo en cuenta el tiempo, esfuerzo y desgaste físico y familiar que supone. Mientras no nos centremos, estaremos de flor en flor, intentando “dar el pelotazo” con la próxima idea que se nos venga a la cabeza. Y para ello hace falta lo de siempre: formación y especialización. No pensemos tanto en el corto plaz y asentemos las bases de un negocio duradero en el tiempo.

miércoles, 30 de enero de 2013

10 formas de ganarse la vida en tiempos de crisis

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Los tiempos han cambiado. Mucho. En la mayoría de los casos nuestros padres han trabajado durante toda la vida en la misma empresa. No hemos salido de pobres, pero como poco ha habido un sueldo fijo en casa. Esa es la principal razón por la que nuestros padres, cuando salimos de la universidad, desean que hagamos lo mismo que ellos: aprobar unas oposiciones y obtener una plaza fija en alguna administración o bien ser contratados de forma indefinida en una empresa importante de nuestra localidad, a poder ser a menos de 2 km de casa y que podamos ir andando a trabajar.

Todo eso está en extinción. Sobran funcionarios y personal público. Las empresas cada vez pueden contratar menos, y aún peor si hablamos de contratos indefinidos, porque el mercado no se lo permite. Hemos entrado en otra época, la de las nanoempresas. Sí, personas que realmente no constituyen en sí una empresa pero que prestan servicios a otras personas o empresas para así “ganarse la vida”. Con algunos ejemplos lo veremos claro:

¿Quién no conoce a un compañero de la universidad que los fines de semana es árbitro de fútbol o baloncesto? ¿Y los músicos o escritores que suben sus creaciones a portales especializados y los venden? ¿Qué pasa con los blogueros de éxito que ganan dinero por la publicidad que puede verse en sus blogs y otros medios de comunicación 2.0? ¿Hablamos de los especialistas en una materia concreta que se dedican a ganarse la vida como conferenciantes y docentes de cursos?

Siempre digo a los alumnos en las sesiones que tengo oportunidad de impartir sobre motivación al autoempleo que cuando terminen sus estudios universitarios deben preocuparse por especializarse en aquello que más les guste, si es posible. Y si no, en aquello que crean que tiene mayores expectativas laborales. Cuando incidimos en la formación focalizada en un aspecto muy concreto de un sector de actividad próspero y en desarrollo, el trabajo (que no las ofertas) están a la vuelta de la esquina. Hazte especialista en algo y podrás conseguir ingresos de diversas formas:

1º) Ofertas de empleo (trabajo por cuenta ajena). La más deseada y la que siempre ha sido más fácil de lograr. Pero los tiempos que corren lo han complicado demasiado.



2º) Emprender y comenzar una actividad profesional independiente (abogado, arquitecto, fotógrafo, etc) o una actividad empresarial (autoempleo). Diriges tu propia empresa, sin límite de beneficios, flexibilidad de horarios, no recibes órdenes constantes de superiores, autorrealización, sentido de responsabilidad social, creación de empleo y riqueza para tu localidad. Por el contrario, no tienes la seguridad de un sueldo fijo (pero limitado y seguramente muy mejorable), trabajas más horas que por cuenta ajena (pero con mayor pasión y satisfacción personal) y estás pendiente de tu empresa dentro y fuera de tu horario laboral (si no lo haces tú, ¿quién lo va a hacer?). Piensa que todas las personas que hoy en día trabajan por cuenta ajena lo están gracias a que alguien en un momento determinado decidió arriesgarse y emprender  un negocio.


3º) Colaborar y cooperar con otros profesionales independientes en el desarrollo de productos o servicios como pueden ser la organización de eventos, edición de publicaciones, traducción de textos o creación y grabación de un videoclip para la promoción de un tema musical o un artista.


4º) Impartir cursos o módulos de cursos relacionados con tu formación y experiencia profesional. Aprovecha bien tu primera oportunidad para que vuelvan a contar contigo. Para eso prepara bien tu curso o ponencia. Ensaya mil veces hasta que lo tengas completamente controlado y ten en cuenta que siempre pueden surgir imprevistos. Si lo superas con nota te volverán a llamar y el boca a boca hará el resto para que seas llamado de otras empresas o entidades.


5º) Abrir un blog, crear un sitio web, desarrollar un canal en Youtube, etc. para obtener ingresos vía publicidad de otras empresas que deseen publicitarse utilizando el éxito de nuestros contenidos. Hay muchos proveedores de este tipo de servicio.


6º) Crear una tienda online. Si vendes productos físicos puedes crearlos y almacenarlos tú mismo en tu casa o en cualquier otro lugar de tu propiedad o prestado. Pero también puedes no tener que almacenarlos (ni siquiera verlos) haciendo de intermediario entre cliente y un mayorista con el que llegues a un acuerdo. Esta última modalidad se denomina Dropshipping y es una tendencia que está en auge ya que nos ahorramos los costes de almacenamiento y distribución. Si consigues vender productos suficientemente demandados por el mercado y los márgenes unitarios de beneficio de los productos son más o menos elevados, vendiendo un centenar de productos al mes puedes conseguir más que un sueldo mileurista.


7º) Especialízate en un deporte y hazte monitor o árbitro. A pesar de la tremenda crisis, se sigue practicando muchísimo deporte. Hay miles y miles de personas que desean recibir clases de pádel, tenis o pilates. De la misma forma, se necesitan árbitros y jueces (profesionales o no) para regular y valorar cada evento deportivo.


8º) Otra buena opción es ejercer como guía turístico y prestar nuestros servicios de forma esporádica a otras empresas. Y siguiendo con el tema turístico, una opción muy frecuente es trabajar como animador de eventos, cuentacuentos o DJ en fiestas y otros eventos como las bodas.


9º) Si crees que llevas un artista dentro, prueba a serlo profesionalmente. Actriz de cine, futbolista, cantante, guitarrista, escritor, bailarina, tenista, presentador de televisión, etc. Convierte tu pasión en tu profesión y modo de vida.


10º) Siempre nos quedará echar una Primitiva, el Euromillones o comprar el cupón de la ONCE por si tocan y nos hacemos millonarios de la noche a la mañana. Aunque tampoco está mal la idea de asistir a concursos de televisión que cada día reparten miles de euros. Nunca se sabe.


Ahora tú decides. Lo más cómodo es esperar a que te llamen (opción 1). Lo apasionante y a la vez más complicado es emprender cualquiera de las restantes opciones. Seguro que existen otras formas de obtener ingresos económicos aplicando nuestros conocimientos. ¿Qué más se te ocurre?